top of page

¿Cómo puedo estimular el lenguaje de mi hijo en casa?

Aug 14
2 min read

Una de las preguntas que más escucho de las familias es: “¿Qué puedo hacer en casa para ayudarlo a hablar más?”Y muchas veces pensamos que para estimular el lenguaje necesitamos comprar materiales, preparar actividades o sentarnos a “trabajar” con nuestros niños.


Pero no tiene que ser así.


El lenguaje puede estimularse durante las cosas que ya hacemos todos los días: mientras jugamos, comemos, nos bañamos, nos vestimos o vamos en el carro. Esos pequeños momentos pueden convertirse en grandes oportunidades de comunicación.


1. Habla de lo que está haciendo

En lugar de hacer muchas preguntas, intenta describir lo que tu pequeño está haciendo o mirando.

Por ejemplo, si está jugando con carros puedes decir:

“¡Va rápido!”“Sube.”“Baja.”“¡Se cayó!”“Más carro.”

No necesitas pedirle que repita. Simplemente estás ofreciéndole palabras que tienen sentido dentro de lo que está viviendo en ese momento.


2. Sigue sus intereses

A veces queremos que nuestros niños jueguen con un juguete de cierta manera, pero ellos están interesados en otra cosa completamente diferente.

¡Aprovecha eso!

Si quiere abrir y cerrar una caja veinte veces, puedes usar palabras como:

“Abre.”“Cierra.”“Más.”“Dentro.”“Otra vez.”

No siempre tenemos que dirigir el juego. Cuando seguimos lo que les interesa, es mucho más fácil conseguir su atención y crear oportunidades naturales para comunicarse.


3. Dale tiempo para responder

Este cambio parece muy sencillo, pero puede hacer una gran diferencia.

Después de decir algo o hacer una pregunta, espera unos segundos antes de volver a hablar.

A veces, sin darnos cuenta, los adultos hablamos muy rápido y no dejamos suficiente tiempo para que nuestros pequeños procesen lo que escucharon y respondan.

Y recuerda que una respuesta no siempre tiene que ser una palabra.

Puede ser una mirada, un gesto, señalar, hacer un sonido o intentar aproximarse a una palabra. Todo eso también es comunicación.


4. Repite las palabras muchas veces

Los niños necesitan escuchar una palabra muchas veces y en diferentes situaciones antes de comenzar a utilizarla.

Por ejemplo, durante el baño puedes repetir naturalmente:

“Agua.”“Más agua.”“Abre.”“Cierra.”“Se acabó.”

No te preocupes si no la repite inmediatamente.

Continúa modelándola mientras juegan y realizan sus rutinas. Poco a poco irá relacionando esa palabra con lo que significa.


5. Pregunta menos y comenta más

Sin darnos cuenta, podemos pasar gran parte del juego preguntando:

“¿Qué es esto?”“¿De qué color es?”“¿Qué hace?”“¿Cómo se llama?”“Dilo.”

Prueba cambiar algunas de esas preguntas por comentarios.

En lugar de:

“¿Qué hace el perro?”

Puedes decir:

“¡El perro corre!”“Guau, guau.”“Mira, un perro grande.”

Así le estás ofreciendo lenguaje sin convertir el juego en una prueba.


Y lo más importante: conecta con tu pequeño ♡

Estimular el lenguaje no significa convertir cada momento del día en terapia.

Juega con él. Canten canciones. Hagan sonidos graciosos. Lean el mismo cuento una y otra vez si le encanta. Celebra sus intentos por comunicarse, aunque todavía no sean palabras.


Antes de que aparezcan muchas palabras, hay habilidades muy importantes que también estamos construyendo: la conexión, la atención compartida, la imitación y las ganas de comunicarse con otra persona.


No necesitas hacerlo perfecto.


Muchas veces, los momentos más sencillos del día son los que nos dan las mejores oportunidades para desarrollar el lenguaje. ♡



♡ Acompañando cada pequeño progreso ♡



Zulay Borges, M.S., CF-SLP

Terapia de Lenguaje y Más

 
 
 

Comments


bottom of page